La promesa

Nos prometieron que el scroll infinito sería una ventana al mundo. Con la llegada de herramientas digitales poderosas, la promesa se fue ajustando. Ahora tenemos un flujo infinito de contenido hecho a medida para nosotros. En teoría, nunca deberíamos aburrimos. Nuestros feeds debían ser un mercado vibrante de ideas, entretenimiento y conexión que nos hiciera compañía en esos momentos de quietud antes de dormir.

Los riesgos ocultos

La realidad es mucho más sucia. En su sección de cultura, The Economist coronó su palabra del año para 2025: “Slop”.

Nomenclatura: ¿Qué es el “Slop”? Según The Economist, es un término para el contenido de baja calidad y sin sentido que está obstruyendo internet. Si bien suele asociarse con texto generado por IA o clips falsos, se refiere a cualquier “tontería o basura” creada sin cuidado. Es el equivalente digital de los “desperdicios de comida”. Ruido sin filtrar que no nutre la mente y contribuye al “brain rot”.

Yo sentí esto de forma aguda en mi propia rutina nocturna. Me encontraba haciendo doomscrolling por YouTube o viendo “videos malos” a los que me quedaba dormido a la mitad. Esto no es solo “comida chatarra” para el cerebro; es un producto sin editar, sin pulir, al que le falta el cuidado humano de una obra terminada. Cuando consumes slop, no estás descansando: te estás ahogando en el ruido.

Un enfoque práctico

Para combatir esto, volví a una tecnología del siglo XV: el libro. Específicamente, retomé El Hobbit.

Volver a Tolkien siendo casi cincuentero es una experiencia completamente diferente a descubrirlo a los 14. Donde internet ofrece “slop”, basura débil y poco nutritiva, Tolkien ofrece “una obra de arte sencilla y pulida”.

En lugar del ritmo frenético de un feed diseñado para likes, encontré:

  • Intencionalidad: una historia que “solo intentaba” ser un cuento pequeño para niños antes de evolucionar hacia una mitología que daría forma al mundo.
  • Progreso mental: la sensación de logro que viene de terminar un capítulo, en lugar del cansancio vacío del scroll.
  • Nueva percepción: notar cosas que me perdí de adolescente, como que el “gran” antagonista Smaug es, en realidad, solo un destello de la aventura total.

Mi lectura

Si nuestro mundo digital se está empapando de slop, nuestro movimiento más estratégico es convertirnos en “sloptimistas” votando con nuestra atención. Tenemos el poder de decidir qué se gana un lugar en nuestra propiedad mental.

Quiero ser claro. Esto no es una exigencia ni siquiera una sugerencia. Es simplemente el testimonio de lo que a mí me ha funcionado. Pero si compartir ese testimonio le sirve a alguien más para ganar claridad mental, me dará mucho gusto.

No necesitamos más contenido. Necesitamos más contexto. Tolkien empezó pequeño con una historia sobre un hoyo en la tierra, y se convirtió en una obra maestra porque tenía alma. El slop, por definición, no tiene ninguna. Se crea para ser visto, no para ser sentido. Está diseñado para capturar un clic, no para nutrir una mente.

Si quieres mejorar tu sueño y quizás tu perspectiva, deja de hacer scroll por el slop y empieza a caminar como un hobbit aventurero.