Sinopsis
La adaptación cinematográfica de Wicked llega como un enorme evento en dos partes, prometiendo contar la historia nunca contada de las Brujas de Oz. Seguimos los orígenes de Elphaba y Glinda, viendo cómo se forma su improbable amistad en los pasillos de la Universidad de Shiz antes de desmoronarse bajo el peso político del régimen del Mago. Lo que comienza como un colorido musical sobre inadaptados incomprendidos termina transformándose en una oscura precuela política que intenta desesperadamente preparar el terreno para la película clásica de 1939.
Lo que me gustó
- Abraza la identidad de “musical” a la perfección (al principio). Soy fan del género, desde Chicago hasta La La Land, y cuando Wicked se apoya en sus raíces teatrales, vuela. Los colores, la energía “centelleante” y la escala pura del espectáculo son un deleite. Al principio se niega a ser cínica, entregando un mundo vibrante y emocionado que se siente vivo.
- La energía de “vida rosa” de Ariana Grande. El punto culminante de la experiencia es el tono específico que imprime Glinda. Grande captura un personaje que es superficial, popular y obsesionado con las apariencias, una actitud de “vida rosa” que es a la vez divertida y técnicamente precisa. Fue esa ligereza la que le dio latido a la historia.
- La premisa trágica sigue siendo poderosa. La idea central, cómo una persona ingenua y buena es mecánicamente convertida en “villana” por la sociedad, sigue siendo un gancho narrativo potente. El planteamiento de esta dualidad, explorando las zonas grises entre lo “bueno” y lo “malvado”, proporcionó una base sólida.
Lo que podría ser mejor
- La obsesión por “conectar los puntos”. La segunda mitad sufre de un severo caso de Síndrome de Precuela. La película se distrae con la necesidad de explicar los orígenes de todo en El Mago de Oz*, desde el Hombre de Hojalata hasta la propia Dorothy. Estos momentos se sienten como “guiños” al público, una forma de lucirse en lugar de contar una historia. Convierten la narrativa en una lista de referencias que, francamente, nadie necesitaba que le explicaran.
- Una crisis de identidad tonal. La transición de la primera mitad “centelleante” a la conclusión “sombría y aterradora” resulta discordante. La película intenta pivotar hacia un serio drama político adulto sobre el autoritarismo, pero los personajes son demasiado simples para cargar ese peso. No se puede construir un mundo sobre capricho de colores pastel y luego esperar que el público invierta repentinamente en una tragedia política cruda.
- Simplicidad disfrazada de profundidad. A pesar de los temas graves, los personajes siguen siendo sorprendentemente planos. Elphaba y Glinda quedan atrapadas en ciclos repetitivos, una forzada a ser “mala”, la otra manteniendo una fachada de “buena”. La lucha se declara, pero rara vez se siente con la “nitidez” o el humor afilado que un guión más maduro habría logrado.
Mi lectura
Hay una diferencia entre contar una historia y construir mitología.
Wicked triunfa cuando está contando su propia historia, la relación entre dos mujeres complejas en una escuela mágica. Falla cuando intenta convertirse en un “libro de historia” para la película de 1939.
Vemos esto con frecuencia en las franquicias modernas: la creencia de que al público le importa más cómo fue creado el Hombre de Hojalata que los personajes que tienen delante. Es una incomprensión fundamental de por qué amamos las historias. No queremos que nos expliquen la mecánica de la magia; queremos sentir la magia misma. Cuando priorizas el “guiño” a los fans sobre la lógica emocional de la escena, pierdes precisamente lo que hacía especial al mundo.
Rating 🌟6/10
Un musical visualmente impresionante que olvida que su mayor fortaleza era su alegría, no su conexión con Dorothy.
Para la conversación
¿Conocer la “historia de origen” de personajes icónicos (como el Hombre de Hojalata) enriquece realmente la obra original, o desmitifica el mundo hasta aburrirte?
Obras relacionadas
- Hamilton (2020, Film): un musical que maneja la política compleja sin perder su alegría rítmica.
- Chicago (2002, Film, Rob Marshall): prueba de que un musical puede equilibrar el cinismo, el “espectáculo” y los temas adultos sin perder su valor de entretenimiento.
- Better Call Saul (2015-2022, TV, Vince Gilligan): el estándar de oro para las precuelas. Explica una caída moral (de Jimmy a Saul) a través de la elección del personaje, no simplemente marcando casillas para la serie original.
Ficha técnica
- Tipo: Duología cinematográfica
- Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande
- Género: Musical, Fantasía, Precuela
- Recomendación: Véanla por la energía “rosa” de la primera mitad; traten la conclusión cargada de mitología como opcional.
